- Salud
- 0 me gusta
- 752 visualizaciones
- 0 comentarios
- dolor estómago, reflujo gastroesofágico, enfermedad por reflujo gastroesofágico
La acidez de estómago ocasional no es un problema preocupante en términos de salud, pero puede llegar a ser muy molesto e interferir de forma importante en nuestra vida diaria cuando se hace más frecuente y no le ponemos solución.
Los problemas gástricos son de las afecciones más comunes entre la población. El estrés, la comida rápida, los atracones, el tabaco o el alcohol pueden provocar acidez, ardor y dolor en epigastrio (zona superior del abdomen).
La acidez gástrica se produce por un exceso de jugo gástrico. Éste proviene de las células del epitelio del estómago y está formado en gran parte por ácido clorhídrico. El exceso de ácido puede originar ardor y otros síntomas en la parte superior del abdomen.
En ocasiones, el contenido del estómago puede pasar al esófago, lo que se denomina reflujo gastroesofágico y puede provocar sensación de ardor o quemazón en la zona retroesternal (pirosis).
El reflujo gastroesofágico puede ocurrir de forma fisiológica en individuos sanos, debido a relajaciones transitorias del esfínter esofágico inferior, pero cuando produce síntomas o complicaciones se habla de “Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERG)”, con consecuencias que pueden ser mucho más graves.

En la ERG el contacto del ácido del estómago con la mucosa esofágica puede ocasionar lesiones, como esofagitis, úlceras esofágicas, estenosis (estrechez) del esófago o en algunos casos esófago de Barrett, considerado una lesión precancerosa (relacionado con un incremento del riesgo de padecer cáncer de esófago).
Mantener un estilo de vida saludable y promover conductas adecuadas es fundamental para disminuir la frecuencia de los episodios de acidez y/o de reflujo gastroesofágico.
El sobrepeso es un factor de riesgo para padecer reflujo gastroesofágico, por lo que se debe controlar con una alimentación adecuada y un estilo de vida activo, realizando ejercicio con asiduidad.
Se debe reducir la ingesta de algunas comidas y bebidas que pueden desencadenar acidez de estómago y/o reflujo gastroesofágico, por ejemplo: comidas picantes, cebolla, cítricos, frituras y alimentos grasos, menta, chocolate, bebidas gaseosas y café. Es conveniente evitar las comidas abundantes y no tomar bebidas muy calientes o muy frías. Además, se debe evitar el tabaco y el alcohol.
También es importante no usar ropa muy ajustada que presione el abdomen y no tumbarse después de comer (esperar al menos 2 horas), ya que favorece el paso del contenido del estómago hacia el esófago. En algunos pacientes con enfermedad por ERG y síntomas nocturnos puede ser beneficioso elevar la cabecera de la cama.
En resumen, la acidez de estómago y el reflujo gastroesofágico pueden parecer en primera instancia un problema menor pero si no se actúa sobre ellos mediante cambios en la rutina diaria y con los tratamientos disponibles, pueden evolucionar hacia problemas de salud más graves.
En épocas de celebraciones como las fiestas de Navidad, se suelen realizar comidas o cenas copiosas, que pueden favorecer el incremento de ácido gástrico y el reflujo gastroesofágico. Desde la farmacia, podemos ofrecerte soluciones para aliviar los síntomas de la acidez y evitar sus consecuencias negativas. De ello hablaremos en el próximo post.
Comentarios (0)